La
cocina catalana, dieta mediterránea por
excelencia, está basada en el consumo
de productos naturales y de temporada: Aceite
de oliva, verduras y hortalizas, pescados y
mariscos frescos, frutas y legumbres. Todo acompañado de una excelente
variedad de vinos y cavas, y una repostería muy variada. Los catalanes han logrado que sus platos sean aplaudidos en todo el mundo
por la calidad de sus productos y la sabia combinación
de estos. No hay más que nombrar a Ferrán
Adriá, uno de los cocineros más
conocidos dentro y fuera del país, para evocar la naturalidad y sofisticación.
En Cataluña lo más popular es la Cuina
de Mercat, o cocina de mercado, pues no
hay nada más acertado que comer lo que
nos ofrece la tierra en cada temporada. Lo mejor
es visitar el Mercado de la Boquería
en diferentes épocas del año.
De temporada son los calçots en primavera, las setas en otoño y la escudella d'olla en invierno. El imprescindible pan tumaca, la butifarra, los canelones, y postres como la coca o la crema catalana, son los platos más conocidos. La oferta en platos de pescado es magnífica, destacando el bacalao, y acompañados de cualquiera de los vinos autóctonos, puede resultar una experiencia memorable.
En el norte de Cataluña, en Gerona, son famosos los platos de mar
i muntanya, puesto que recogen tanto propuestas
de las tierras del interior como de la Costa
Brava, dando como resultado deliciosas combinaciones que pueden presentarnos en su punto perfecto
una langosta con butifarra. Un plato típico es la llagosta con pollastre, langosta con
pollo en salsa de avellanas.
Pronto os aconsejaremos en cuanto a restaurantes
se refiere. En las páginas de Turisme
de Barcelona informan de la amplia oferta
que existe en la ciudad, y ofrecen la Barcelona
Card con la que se consiguen descuentos en algunos
establecimientos.